Sonreí, iba a contestarle pero me sonó el móvil.
*Llamada*
-¿Sí? -pregunté-
+¡Valeria! ¿Dónde estas? Ven al hospital corriendo por favor, Valeria ven... Te lo suplico.
-¿Tía? ¿¡Qué paso!?
+Valería ven... Es Jim.
CAPITULO 18.
Yo y Justin estábamos llegando al Hospital, tras buscar a mi tía, decidí llamarla, estaba en la cuarta planta, subí rápidamente por las escaleras, Justin me seguía.
Vi a mi tía sentada con la cabeza agachada.
-Tía. -Fui y la abracé-
Me abrazó, sentí como lloraba. Miré a Justin, estaba nervioso.
Me separé un poco.
-¿Qué ha pasado com Jim?
Respiro hondo.
+Estaba en un coche, ni idea de quien era ese coche, pero dentro estaban el y una chica, su novia, su amiga... Ni idea, pero por lo visto y según lo que me contó ella, discutieron y el, que llevaba unas copas de mas... Se salió de la carretera. Esta en coma.
''Esta en coma'' La frase se repitió en mi cabeza sin parar, me senté en las sillas, no dejaba de parpadear intentando que mis lagrimas no saliesen.
Justin también estaba dolido, era uno de sus mejores amigos.
Sin decir nada, entre en la habitación, odiaba los hospitales, esos ruidos de las máquinas, el olor a... ¿a qué? No lo sé.
Me acerque a la cama, cogí su mano, que estaba fría, miré su cara, tenía algunos moratones y arañazos...
-No puede estar pasando esto Jim... -me arrodille en el suelo, aún sin soltar su mano- ¿Cómo es que el mejor día de mi vida se convierta en el peor?
Las lágrimas salían de mis ojos, quería mucho a Jim.
Note a alguien en la sala.
Era el médico.
+Señorita, tiene que salir. No se permiten visitas aún.
Me seque las lágrimas, le di un beso en la mejilla a Jim y hice caso al doctor.
Salí.
-Señora Miller, lamentablemente Jim esta en coma, no se sabe cuando se despertará, pero esperemos que pronto. Es tarde, váyase a casa. -le dijo el doctor a mi tía-
+No no, es mas, Justin, Valeria, iros vosotros, yo me quedaré, es tarde.
No dije nada.
+Es mas, Justin si no es mucho pedir, quédate con Valeria en casa por favor, no quiero que este sola.
Justin me dio la mano.
-No pasa nada... -dijo con la voz apagada-
Le di un beso a mi tía y fuimos a casa.
Durante el trayecto no quisimos decir nada, estábamos bastantes dolidos.
Justin llamo a la madre de ella, supongo que para decirle que no iría a dormir a casa.
Subimos a mi cuarto, me puse el pijama y me lave los dientes, me quite el maquillaje, lo que quedaba.
Justin se dejo solo los calzoncillos.
Empecé a recordar a Jim.
¿Y si no despertaba? ¿Y si estaba así de por vida?
Me derrumbe y eche a llorar.
Me senté en la cama.
-Hey, cariño. -Justin se poso delante mío- Todo saldrá bien, ¿me entiendes? Mírame -dijo- Mañana vamos a visitarle, todo irá bien. Despertará.
+¿Y cómo sabes eso? ¿Y si no despierta? -dije sin parar de llorar-
-Amor, vamos a dormir... Son las cuatro de la mañana. -Quito algunas cosas de mi cama y nos metimos dentro-
Me puse en la esquina de la cama, mirando a la pared.
No paraba de llorar. Ya perdí a mi padre y a mi madre, ¿por qué ahora debía perder a mi primo?
Ya eran las cinco de la mañana, seguíamos despiertos pero sin decir nada.
Finalmente Justin me apretó junto a el.
-Todo irá bien, ¿vale? Me tendrás aquí para todo lo que quieras, estaré junto a ti Valeria.
Me giré.
+Gracias Justin... -Le di un beso-
Me levante por un ruido, pestañee varias veces, aún estaba medio dormida.
Miré la hora, las doce del medio día.
Justin estaba dormido. Sin hacer ruido, cogí ropa y fui al baño a ducharme.
Tenía los ojos hinchados de tanto llorar. Me duche y me vesti:
Me peina y ni si quiera me maquille. Al salir Justin se estaba vistiendo.
-Hola -le dije dándole un beso-
+Hola, te llevo al hospital, voy a casa a ducharme y volveré al hospital, ¿va?
Asentí con la cabeza.
Mientras sin comer aún nada, íbamos al coche, llame a mi tía. No me lo cogía.
Temblaba. Estaba temblando cuando baje del coche y fui a la cuarta planta.
Justin y yo entramos a la habitación, mi tía estaba durmiendo en el sofá.
Tras varias horas en el hospital, tras comer en el hospital, yo me había quedado con mi tía en el hospital los días siguientes, día tras día, hora tras hora.
Los médicos no decían noticias nuevas, todo seguía como si nada, menos por que Jim estaba aún allí, tumbado...
Ya había pasado casi dos meses, todo fue muy rápido, Jim seguía igual, íbamos a verle cada día, incluso una vez mi tía aseguro que movió la mano, los médicos la tomaban por loca, no había pruebas ni nada así que, no se pudo hacer nada.
Justin y yo seguíamos juntos, ya eran tres meses, y todo tan perfecto como el primer día.
Era el último día de clase, estabamos todos en nuestra aula comiendo patatas, jugando, bailando... Lo típico, ¿no?
Yo no tenía ganas de nada, me sentaba en un rincón a escuchar música y veía como todos se lo pasaban bien.
*Flashback*
-¡Mamá! Que así no es joder...
+Pues explícamelo.
-Que no, que ya van cincuenta veces, no sabes utilizar mi iPhone y punto.
+Explícamelo o te lo quito.
Puse los ojos en blanco.
-A ver, es táctil, no tiene teclado como el tuyo... -dije-
+¿Táctil? A entonces me da igual. -respondió mi madre-
-LA OSTIA MAMÁ -empecé a reírme- he perdido la mitad del día para nada? La ostia.
Nos echamos a reír las dos
*Fin Flashback*
Sonreí.
Dios Mamá, ojalá estuvieses aquí, faltan pocos días para Navidad y tu... Tu no estas...
-Hey Anderson. -alguien se sentó a mi lado-
Me quite un auricular.
+Pablo -sonreí- ¿con ganas de vacaciones?
-No creas...
+¿Y eso?
-Si me voy de vacaciones, ¿a quién jodo ahora en clase? -dijo despeinandome-
+Para para -reí- bueno, pero en menos de 3 semanas, por fin y por suerte tuya, me veras -sonreí- es mas, ¿te vas a mover de Los Angeles? No verdad? Pues si eso quedaremos.
-Tienes razón. Por cierto... -Me miró fijamente- ¿Sigues con Justin?
+Sí, tres meses ya. ¿Por qué?
Bajo la mirada.
-No no, por saber...
+Dimelo...
-Aquí con todos estos no.
Le cogí de la mano y lo lleve al pasillo.
*Narra Justin*
Estaba a punto de mearme, enserio. Al doblar la esquina del pasillo para llegar a los servicios escuche unas risas, era Valeria. Sonreí.
Pero no estaba sola, ¿ese era Pablo?
Estaban a unos metros de mi, no podían verme.
Vi como hablaban y hablaban, pero solo Pablo.
Decidí seguir mi camino pero vi que Pablo cogió la cara de Valeria y le dio un beso.
Me quede ... de piedra al ver que Valeria no se apartaba.
Fui donde ellos.
Sonreí al imaginar mi puñetazo en la cara de ese gilipollas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario