Me fui despertando poco a poco, vi que los rallos de sol pegaban justo en mi cara.
Busque a Justin con mi mano por la cama, no lo encontré. Me asuste y inmediatamente me levante.
Me dispuse a salir de la habitación pero Justin entro con una bandeja, en ella, el desayuno.
-Eh eh eh, ¿dónde ibas? -preguntó Justin dejando la bandeja en la mesa, luego me dio un beso- Buenos días. -sonrío-
+Buenos días, iba a buscarte, pensé que te habías ido o que mi tía estaba torturándote por dormir conmigo.
-¿Torturandome? ¿Qué tipo de mente tienes Valeria? -Justin se río-
Nos sentamos en la cama a desayunar, había preparado café, tostadas, zumo y croissant. Todo estaba delicioso.
Desayunamos y nos sentamos en la cama a charlar, a darnos besos, mimos... Ojalá el tiempo se parase, ¿no?
-Justin -le dije mientras estaba sentada encima de el- Quiero hacer galletas, ya son casi las doce del medio día, quiero galletas.
+¿Galletas? Mmm... -Justin me levanto un poco la camiseta del pijama, empezó a darme besos por la barriga, eso me causaba mas que cosquillas, peor. Yo no paraba de reírme, sin duda alguna, era mi punto débil. Justin se dio cuenta y me tiro hacia la cama, me hacía cosquillas hasta en lugares que ni yo sabía que tenía-
-¡Justin! -no paraba de reírme- ¡Para por favor!
Justin me cogió de los brazos, el estaba encima mio.
+¿Qué me das acambio? -pregunto el-
- ........ ¿Galletas?
Sonrío y me beso.
+Con solo tenerme a mi lado me basta. Lo eres todo Valeria, todo.
Lo cogí del cuello y lo empuje hacía mi. Esta vez fui yo quien le beso. Justin me acariciaba el cuello al besarnos, yo, sin prisa, le quite la camiseta que tenía. Era la primera vez que le veía sin camiseta, y os juro que es... ¿Perfecto? Sí, esa palabra por fin tiene significado desde que vi semejante tipo encima mio.
Esta vez me subí yo encima de el, le besaba por el ombligo, cosa que le causaba risa, después empecé a subir hasta llegar al pecho, finalmente llegué al cuello, donde pude ver que tenía escalofríos dándole besos detrás de la oreja.
La cosa no llego a más, esta vez fue Justin quien quiso no seguir.
-Sabes que no te obligo a nada -dijo Justin, estábamos los dos mirándonos tumbados en la cama- te esperaré todo el tiempo que necesites. -sonrío-
+¿Te puedo hacer una pregunta? -le pregunté-
-Claro. -dijo quitándome un mechón de pelo de la cara-
+Tu... ¿no eres virgen, no? -negó con la cabeza- ¿Puedo saber con quien fue que la perdiste?
El suspiró.
-Fue con Natalia. La chica que me llevo ayer a clase, bueno... La que va a mi clase.
Salimos juntos el curso pasado, cinco meses. Y fue mi primera vez.
Eso me sintió mal. Prefería que fuese con Caitlin la de mi clase, alguien a quien yo no conociera, pero ¿Natalia?
+Ah... -respondí- Bueno, da igual, vamos a hacer las galletas.
Me levanté de la cama, Justin me siguió, abrí la puerta de la habitación pero Justin la cerró con su mano.
Me giré.
+¿Qué? -dije- ¿Vamos a hacerlas o no?
-Fue una apuesta.
+¿El qué? -dije sin enterarme de nada-
-Lo de Natalia, al principio salí con ella porque era la típico tía cañón, pero después vi que era una retrasada total, y ella una vez por Twitter me dijo que fuese a su casa, yo claramente no quería, pensaba cortar con ella. Pero John, un amigo mío, me dijo que si iba, y lo hacía con ella, me daba... Ya ni me acuerdo, pero me daba dinero creo.
Me relajé un poco.
+No tienes porque darme explicaciones. -le dije-
-Sé que te molesta. Y ahora bueno, a ella le gusta no sé quien. Todo da igual, es pasado.
Miré al suelo.
Justin se acerco a mi, y me cogió la cara.
-Pero solo de pensar de que yo seré el primer chico con que lo vayas a hacer, bueno, espero... Eso me alegra todo, no solo por eso, solo porque Valeria... Eres mi vida, en tan solo casi un mes que nos conocemos, eres mi vida. Eres perfecta de la cabeza a los pies, Natalia... Natalia, sí, es guapa pero por favor... Ni comparación contigo.
Sonreí al escuchar eso y me abalancé sobre el y le di un abrazo.
Justin me cogió de las piernas y sujeto bien. Yo puse mis piernas en su cintura.
+¿Te han dicho que eres perfecto? -le pregunté mirándole-
-Cállate, en esta pareja, tú eres la perfecta.
Bajamos a la cocina, sacamos los ingredientes y empezamos a hacer las galletas.
Me hice una coleta alta para no mancharme.
Al recordar todo eso, lo de las galletas, se me aguaron los ojos. Cada domingo, cada domingo de cada semana, mes, año... Hacía unas galletas de canela con mi madre, nos encantaban esas galletas, al hacerlas nos sacábamos fotos divertidas, cantabamos juntas, bailábamos, jugábamos... Vaya puta mierda, la echo tanto de menos... Dentro de cuatro días hace dos meses de muerta...
Deje mis pensamiento a un lado.
Ya habíamos acabado de hacer las galletas, la verdad es que el era muy divertido, me sacaba una sonrisa con cual quier tontería.
Nos fuimos al salón a esperar que las galletas estuviesen.
Desde hacía una media hora notaba a Justin serio.
Nos sentamos en el sofá.
-¿Qué te pasa ahora amor? -le pregunte mientras me peinaba un poco-
+Es que... -me miró serio-
-A ver Justin, suéltalo porque me estas asustando.
+Bueno, antes te conté lo de Natalia, y sinceramente yo soy de las personas que cuentan todo, si confió en la otra persona.
-Si... ¿A dónde quieres llegar con esto?
+Ayer, cuando Natalia me cogió del brazo y me llevo hacía la clase, me intento besar. Y yo ... no me aparte.
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