1.10.2012

Capitulo 29.

CAPITULO ANTERIOR:
-¡Valeria! -oí que alguien me llamaba- 
Me giré y era Justin.
Se me escapó una pequeña sonrisa.
El vino hacía nosotros.
-Valeria... No te vayas, no me dejes aquí por favor. -dijo Justin-


CAPITULO 29.


Tomaba el Sol como cualquier día de verano en Los Angeles,
 dentro de una semana haría que mi madre murió...
-FlashBack-


-Venga mamá... -dije-
+¡Que no!
Cogí a mi madre del brazo.
-Vamos al agua, esta caliente.
+¡Que le tengo pánico!
-ES AGUA. -dije a punto de llorar de la risa-
+¿Y si viene una ola? -preguntó asustada-
-Ba, da igual. Después no te me quejes de que no sabes nadar.
Sin decir nada mi madre se tumbó en la toalla como una niña pequeña, se pus olas gafas y se tumbó boca abajo.
-¡MAMÁ MAMÁ! -grité- ¡¡Un tsunami!!
Mi madre se levantó de golpe, tendría que grabarlo en vídeo... Vaya risas me eche, claro, luego la arena ¿quién se la trago por bocazas? Yo. Pero valió la pena.


-Fin FlashBack-


No pude soltar una carcajada a recordar ese día.
Tras cansarme de escuchar música, guarde los cascos.
-¿Vamos a bañarnos? -pregunté quitándome las gafas de sol-
+Sí. -respondió el-
Guardé las cosas bien y me levante.
-Pero despacio, que el agua esta congelada. -dije yendo despacio-
+¿Congelada? Venga Valeria, estamos a treinta cuatro grados, el agua estará a veinticinco. -respondió-
-Por eso, helada.
Sin pensarlo, Justin me cogió de la cintura, mientras corría yo gritaba como una loca para que me bajase.
Seguía gritando y el agua ya le llegaba a Justin por la cintura, poco a poco fuimos adentrando al mar.
-¡BÁJAME! -pegué el último chillido-
+Esta bien. -me soltó sin mas-
Salí a la superficie dando golpes al mar.
Justin no paraba de reírse.
-¡Eres imbécil! No me quería mojar el pelo. -dije-
Justin sonrío, me cogió la mano para que fuese hacía el.
Apoye la cabeza en su pecho.
+Siempre te estaré agradecido. -dijo-
Lo miré.
-¿Por qué? -pregunté-
+Tuviste la oportunidad de quedarte con Jack, de venir con el, de estar con el, pero... No sé, supe que tu aún me querías.
-Ya lo sé, pero estaba demasiada dolida para admitirlo. -le bese- Pero eso ya es pasado, ya hace una semana de eso, así que... Ahora lo bueno es que lo arreglaste con tu madre, todo va bien con Scooter...
+Y tan bien. -dijo- ¿Sabes que esta semana me ponen mi primer single en la radio?
+Lo sé. Y yo estaré contigo para escucharlo. -sonreí- 
Me dedico una sonrisa que hacía tiempo no venía, puse mis manos al rededor de su cuello y lo bese.
Sabía un poco a sal, pero, ¿qué mas daba? Todo era perfecto con el, esta vez todo sería perfecto.


-Acuérdate, mañana te recojo a las diez de la mañana. -dijo Justin despidiéndose de mi-
+Joder... -respondí- ¿pero para que? -refunfuñé- Es muy temprano.
Justin se rió.
-Tu hazlo. Estate lista, estarás todo el día conmigo. Te guste o no.
Le cogí la cara.
+Solo lo hago por ti. -le besé- Hasta mañana bobooo. -entré en casa-
Eran las ocho de la noche, estuvimos todo el día en la playa, mi tía trabajaba y Jim quedaba con sus amigos, respecto a la decisión que tome, Scooter vino a Los Ángeles por lo de Justin.
Con Jack... Da igual... 
Cogí el pijama y ropa interior, me metí en el baño, tenía ganas de un buen baño, abrí la llave y mientras se llenaba de agua, me quitaba la ropa. Me metí en la bañera y me relaje un poco, finalmente me dormí unos diez minutos.


-Al día siguiente-


Cogí la BB y apagué la alarma, eran las nueve de la mañana, me quede un poco en la cama y abrí la ventana, hacía un día precioso, me puse las zapatillas de andar por casa y baje a desayunar, hoy mi tía se iba de acampada con Scooter a no se donde, yo pues iba con Justin y Jim se iba con unos amigos a una playa de no se donde también.
Todos se habían ido, desayune tranquilamente y sonó el timbre.
Abrí la puerta.
-Amor. -saludé a Justin- ¿Qué haces aquí? No es la hora. 
+Lo sé. -sonrío- Pero me aburría en casa, ¿estas sola?
-Sí. -respondí cerrando la puerta- Vamos a mi habitación.
Mientras el me ayudaba a ordenar, yo estaba en el baño cambiándome de ropa.


Salí del baño.
-¿Qué tal estoy? -pregunté-
El sonrío.
+Tan guapa como siempre, -dijo dándome una vuelta- hoy va a ser un día... Fabuloso. Solos tu y yo.
Me sonrojé. 
-¿A dónde me llevas?
+Eso ya lo verás.
Me besó. 
Con cada beso que me daba, yo me preguntaba siempre lo mismo, ¿algún día podré vivir sin sus besos...?


Metí las llaves de casa en el bolso, y salimos. 
-Ponte esto. -Justin me dio una venda- 
+¿Qué? Venga hombre. -dije entrando en el coche-
-Eso o vas atrás en el maletero. -dijo bromeando-
Me puse la venda en los ojos, no veía nada de nada.
Tras unos veinte minutos de viaje, Justin me saco del coche, aún con los ojos vendados. 
Me cogió la mano, escuché que hablaba con una chica, no le di importancia, seguimos caminando hasta que me quito la venda.
Me quede sorprendida al ver todo aquello, era precioso. 
-Justin... -dije-
+Y esto no es todo, por la noche habrá mas. -dijo- 
Me abalancé a sus brazos y le di un gran beso. 
La mañana nos la pasamos tomando el Sol, hablando, dandonos un baño, comiendo... Todo iba increíblemente bien, aquello era precioso y lo bueno es que solo estábamos el y yo. 
A las tres de la tarde, una señora nos trajo el almuerzo, algo ligero. 
-Gracias. Gracias gracias gracias gracias. -le dije mil veces- Nadie había echo esto por mi.
+Gracias a ti, por existir, por cambiar mi vida, mi mundo... Todo.
Sonreí y me mordí el labio.
-Perfecto, que eres perfecto.
El puso esa sonrisa de niño pequeño que me mataba.
Dimos una vuelta por todo aquello, abajo había una pequeña playa donde habían varias parejas, me di cuenta de que eramos las mas jovenes. Fuimos al hotel y bebimos unos batidos perfectos para el calor que hacía, jugamos un poco al billar, un par de partidas, merendamos con unas magdalenas con chocolate, ríquisimas, el día se me estaba haciendo muy corto la verdad, una pena. Yo disfrutaba cada segundo, mi vida es el, mi vida es Justin Bieber.


+Son ya las ocho ¿quieres la otra sorpresa? -preguntó-
-Sí. -dije ilusionada- Sí sí sí, vamos.
Sonreí y Justin me llevo allí, era detrás del hotel, el atardecer se apoderaba del cielo azul que se iba despidiendo poco a poco, bajamos unas escaleras y allí estaba, lo mas bonito (a parte de el) que había visto en esta vida.
La piscina mas la cama estaban situadas en un lugar donde nadie podía vernos, incluso el hotel, estaba apartado y era precioso, las luces pegaban con el atardecer, los colores... 
No sabía que decir, finalmente solo le bese.
Fuimos a la cama, donde nos quedamos hablando y sacándonos fotos.
-Gracias por este día.
+Es mi forma de pedirte perdón. -respondió-
No me dejo responder y me beso, se puso encima mio y me beso, me quito el vestido que tenía, yo estaba totalmente segura de lo que quería, y lo que quería era estar con el, pegada a el, todo el tiempo con el.
Le quite el bañador que tenía y la camiseta, nos quitamos lo que sobraba, Justin no se había olvidado de mis puntos debíles y comenzó a besarme el cuello, era lo único que me daba escalofríos. 
Cerré los ojos y disfrute del momento, aquello me excitaba mucho. Lentamente Justin me deshizo el nudo de la parte de arriba de mi bikini, esta vez me puse yo encima de el, le bese el cuello, luego el pecho, notaba sus latidos, su piel ardía al rozar mi piel.
Sonreíamos al ver todo lo que necesitabamos todo esto, extrañabamos cada milésima de nuestra piel, jugaba con su pelo mientras el hacía su trabajo, donde todo lo demas no importaba.
Hicimos el amor en aquella cama, donde solo estabamos el y yo, el mundo ese día no existía, lo hicimos varias veces, no una ni dos. Aquello era de película, cada segundo buscaba sus labios para saber que aquello era cierto. Y así lo fue. Todo era cierto, yo no quería separarme de el jamas.

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